lunes 3 de diciembre de 2007

El gorila noqueado

El gorila lo intentó una primera vez, a su estilo: golpe de Estado militar. Fracasó. Se presentó a las elecciones y accedió al poder en Venezuela. El gorila era feliz y rugía por fin desde lo más alto. Pero un día se agachó, para coger el árbol bananero y disfrutarlo él solo, desde su altura. Y, entonces, de sopetón, se cayó el gorila. Y para más inri, se quedó sin plátanos. El gorila noqueado sigue en lo más alto de la selva, pero ya no ruge; huye. Mi enhorabuena a Venezuela y a todos los jóvenes que han luchado contra el gorila bajo el grito de ¿Por qué no te callas? Y mi agradecimiento por haber logrado, al fin, que se calle.

En otro orden de cosas, pero también dentro del ámbito del agradecimiento, quiero dar las gracias a los 122 votos que han hecho posible mi presencia en el Claustro de la Universidad Autónoma de Madrid. Resulta especialmente importante poder introducir ideas liberales ahora que la Universidad europea se ha propuesto tratar de ser competitiva. Veremos qué pasa.

Datos personales

Mi foto
Álvaro Vermoet
Ver todo mi perfil